Mendoza recupera el 100% de las regalías de la represa Los Nihuiles tras medio siglo de reclamos
Durante 50 años, los mendocinos fuimos testigos de una injusticia histórica. A pesar de que la energía se genera en nuestro suelo y con nuestros recursos, la mitad de las regalías hidroeléctricas del complejo Los Nihuiles terminaba inexplicablemente en la provincia de La Pampa.
Autor: Martín Kerchner
Hoy podemos decir con orgullo que esa etapa se terminó. A través de un decreto del Gobierno Nacional, se reconoció finalmente el 100% de las regalías hidroeléctricas para Mendoza. Lo que es de nuestra tierra vuelve, como corresponde, a los mendocinos.
¿Qué significa este logro para la provincia?
Para entender la dimensión de este avance, hay que recordar cómo funciona la venta de energía hidroeléctrica. Del total del dinero que genera la represa, una parte va a la empresa operadora y la otra se liquida en concepto de regalías a la provincia. Desde 1973, esa masa de fondos se dividía en partes iguales entre Mendoza y La Pampa. Con esta resolución, el flujo completo de recursos ingresa de manera directa a las arcas mendocinas.
Reconocimiento histórico: Se pone fin a medio siglo de postergación sobre un recurso estratégico provincial.
Autonomía energética: Reafirmamos el derecho irrenunciable sobre la producción y comercialización de nuestros cauces.
Recursos para el desarrollo: Cada peso que genera la infraestructura hidroeléctrica local se queda en la provincia.
El reclamo por USD 680 millones continúa
Que la Nación reconozca hoy el 100% de nuestras regalías es un gran paso adelante, pero la discusión no termina acá. Mantenemos firme el juicio ante la Corte Suprema de Justicia para exigir la devolución retroactiva de todo lo que se nos quitó durante estas cinco décadas.
Hablamos de una deuda histórica de más de 680 millones de dólares que le pertenecen a Mendoza y que deben volver a la provincia. Vamos a seguir defendiendo lo nuestro en cada ámbito institucional y judicial hasta las últimas consecuencias, porque los recursos de los mendocinos se respetan.