Los Nihuiles: cuando Mendoza defiende lo que corresponde

Después de 53 años, Mendoza recupera el 100% de las regalías de Los Nihuiles. Pero detrás de la reivindicación histórica hay algo más importante: la posibilidad de transformar un recurso propio en más energía, inversión, infraestructura y desarrollo para la provincia.

Autor: Martín Kerchner
Durante más de medio siglo, Mendoza sostuvo un reclamo que parecía destinado a quedar atrapado entre expedientes, discusiones jurisdiccionales y decisiones heredadas de otra Argentina. Finalmente, esa historia comenzó a cambiar. A partir del Decreto 982/2026 del Gobierno nacional, nuestra provincia pasará a percibir el 100% de las regalías hidroeléctricas generadas por el Sistema Los Nihuiles, poniendo fin a un esquema que durante 53 años obligó a Mendoza a compartir esos recursos con La Pampa.

No se trata solamente de un ingreso adicional para las cuentas provinciales. Lo importante es que se reconoce un principio que Mendoza defendió durante décadas: los recursos derivados de un aprovechamiento hidroeléctrico deben corresponder a la jurisdicción donde efectivamente se encuentra la fuente de generación. En el caso de Los Nihuiles, las centrales, las obras de regulación, las instalaciones y el tramo del río Atuel directamente utilizado para producir energía se encuentran en territorio mendocino.

A pesar de ello, desde 1973 el esquema vigente establecía que las regalías de Los Nihuiles fueran distribuidas en partes iguales entre Mendoza y La Pampa. Con la regalía hidroeléctrica fijada luego en el 12% del valor de la energía, cada provincia percibía la mitad de ese total. Mendoza cuestionó ese criterio durante décadas mediante reclamos administrativos y judiciales, sosteniendo que el aprovechamiento hidroeléctrico se encuentra íntegramente en territorio provincial.

Un impacto que va más allá de las regalías actuales

En las condiciones actuales de funcionamiento del sistema, se estima que Mendoza podría pasar a recibir alrededor de 2,5 millones de dólares anuales por el total de regalías. Sin embargo, esa cifra no refleja el verdadero potencial económico del complejo, porque Los Nihuiles se encuentra operando muy por debajo de su capacidad instalada.

El sistema cuenta con una potencia instalada cercana a los 290 MW, pero actualmente opera con una parte importante de esa capacidad indisponible. Las centrales Nihuil II y Nihuil III permanecen fuera de servicio a raíz de los daños provocados por el aluvión de enero de 2025, por lo que el complejo se encuentra lejos de aprovechar todo su potencial de generación.

Este punto es central para entender la magnitud de la decisión. Mendoza no solamente pasará de cobrar el 50% al 100% de las regalías, sino que tiene la posibilidad de hacerlo en el futuro sobre una base económica mucho mayor, en la medida en que la nueva concesión permita recuperar la capacidad de generación, modernizar las instalaciones y mejorar las condiciones de comercialización de la energía.

La ecuación, entonces, es mucho más amplia que una simple discusión distributiva. Una mayor generación puede significar más energía disponible, mayor actividad económica y una base más importante sobre la cual se calculan las regalías. Si a eso se suma una mejora en los precios de comercialización, los ingresos provinciales (por este concepto) podrían crecer de manera significativa respecto de los niveles actuales.

Recursos estratégicos y desarrollo

La recuperación plena de las regalías se inscribe, además, en una discusión más profunda sobre el papel que deben tener los recursos estratégicos de una provincia. Mendoza necesita que sus activos energéticos, mineros, hídricos y productivos se conviertan en herramientas concretas para financiar infraestructura, mejorar la competitividad y generar nuevas inversiones.

En ese sentido, Los Nihuiles no debe ser visto solamente como un complejo hidroeléctrico histórico, sino como parte de una estrategia energética y productiva de largo plazo. La nueva concesión deberá tener como uno de sus objetivos centrales recuperar la capacidad operativa, atraer inversión privada y asegurar reglas claras que permitan aprovechar plenamente el potencial del sistema.

Ese enfoque también ayuda a comprender mejor qué significa el federalismo en términos concretos. Muchas veces se lo presenta como una discusión abstracta entre Nación y provincias, pero en realidad se juega en decisiones muy específicas: quién administra los recursos, cómo se distribuyen las rentas que generan y de qué manera esos ingresos se transforman en inversión y desarrollo.

Mendoza ha construido en los últimos años una política fiscal basada en el orden de las cuentas públicas, una administración responsable de los recursos y una mayor orientación hacia la inversión en infraestructura. La recuperación del 100% de las regalías de Los Nihuiles se incorpora naturalmente a ese camino, porque amplía la capacidad provincial de decidir sobre recursos generados dentro de su propio territorio.

Reclamos ante Nación gobiernos mendocinos firmes y débiles

La historia de Los Nihuiles deja además una enseñanza política-histórica que Mendoza no debería olvidar: la defensa de los intereses provinciales debe estar por encima de las afinidades partidarias con el Gobierno nacional de turno. En 1987, el gobernador radical Santiago Llaver llevó al límite el reclamo por Los Nihuiles aun cuando en la Nación gobernaba Raúl Alfonsín, un presidente de su propio partido. Y en 2016 Alfredo Cornejo volvió a plantear formalmente ante Mauricio Macri la necesidad de terminar con el reparto de regalías con La Pampa. Hoy, diez años después, durante la presidencia de Javier Milei, aquel reclamo finalmente encuentra una respuesta favorable.

Pero no siempre ocurrió lo mismo, también hubo posiciones débiles. En 1992, durante gobiernos justicialistas tanto en Mendoza como en la Nación (Gabrielli-Menem), se firmó el acuerdo que mantuvo el reconocimiento de regalías para La Pampa. Años después, en 2012 (pleno kirchnerismo), cuando se discutió si Mendoza debía acudir a la Justicia para reclamar el 15% de los recursos coparticipables que se destinaban a la ANSES, el Senado provincial terminó empatado y el entonces vicegobernador desempató en contra de iniciar la demanda a la Nación. Otras provincias sí avanzaron judicialmente y obtuvieron posteriormente reconocimientos millonarios por esos fondos.

Estos antecedentes muestran una diferencia que para nosotros es central. La relación con la Nación puede cambiar, los presidentes pueden ser aliados o adversarios y las coaliciones políticas pueden modificarse, pero hay algo que debería permanecer: cuando están en juego los recursos y los derechos de los mendocinos, Mendoza tiene que estar primero. Esa ha sido una constante en la tradición política que representamos (UCR-Cambia Mendoza) y la recuperación del 100% de las regalías de Los Nihuiles vuelve a demostrar por qué sostener esa posición vale la pena.

Lo que aún queda pendiente

Todavía queda otro capítulo importante. Mendoza mantiene ante la Corte Suprema el reclamo por las regalías que considera que dejó de percibir durante las décadas anteriores. La demanda presentada en 2022 fue estimada entonces en alrededor de US$680 millones y deberá ser actualizada. El reciente decreto no resuelve ese planteo retroactivo, que continuará en manos de la Justicia, pero sí modifica de manera sustancial la situación hacia adelante.

Después de más de cincuenta años, Mendoza logró que se reconociera una posición que sostuvo de manera persistente. El desafío ahora es que ese logro no se agote en una reivindicación histórica, sino que se traduzca en una política de desarrollo. Los recursos de Los Nihuiles deben servir para generar más inversión, más infraestructura y mejores condiciones para el crecimiento de la provincia.

Porque, en definitiva, defender los recursos de Mendoza no consiste solamente en discutir a quién le corresponden, sino en garantizar que se utilicen de manera inteligente para construir más oportunidades para los mendocinos.

Autor: Martín Kerchner

Fuente: https://www.mendozapost.com/memo/analisis-kerchner-regalias-nihuiles-mendoza-federalismo/

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